viernes, 9 de abril de 2010

De regreso...

... Y aparecemos de nuevo por estos mundos para contar algunas de las anécdotas acontecidas en el Campamento de Primavera!!
Después de un pequeño madrugón el sábado y de los comunes retrasos, partimos desde Don Benito rumbo a la Presa de las Niñas.
Una vez llegados a Ayacata, tocó caminar. Sí, nada más y nada menos que los 10 km. de asfalto monótono que separan el cruce de la propia presa; y es lo que tiene encontrarse con una carretera cortada debido a aquellos temporales que estuvimos sufriendo en pleno invierno...
Así que, tras lo dicho y con diferente sentido del humor dentro del Clan, tocó poner en marcha el organismo bajo un sol radiante (que dejó mas de un "moreno obrero").
















Una vez llegados a las inmediaciones de la presa, de haber colocado el material, armado casetas, cocina,... ¡tocó repostar energía! Que más de uno/a estaba "aplatanao'" y no iba a poder realizar las actividades preparadas para pasar la tarde y correspondientes a cada unidad (que en nuestro caso, estaban relacionadas con el trabajo de las 5 "presas": moral, social, afectivo, físico e intelectual).
Además, a media tarde comenzamos con el juego de grupo, relacionado con la literatura y con el propio fuego de campamento, pues en cada prueba se determinaban los personajes a representar por cada grupo en la velada.
Con la caída de la noche, y después de haber cenado, comenzamos con el fuego de campamento.

























Y ya, una vez acabada la velada y con todas las unidades realizando sus respectivos consejos, comenzamos con nuestra noche de reflexión, hasta el momento en que el ataque de los mosquitos "asesinos" fue tan brutal que lo único que pensabamos era estar bajo techo.

"Salió el sol y me pongo en pie, preparado para comenzar...", el nuevo día. Después de haber sido despertados por lobatos, troperos, e incluso escultas... ¡como no! (que se suponían que andaban haciendo "gimnasia"), y de haber desayunado y esas cosillas, estuvimos mirando los PAIs, que haber si salen todos para este 3º trimestre que ya empieza...

Ya cuando terminamos, y dado que nuestra fama de cocineros es bastante mala, nos tocó preparar los pinchitos y las papas panaderas que almorzaríamos, eso sí, después de las ceremonias de grupo y de la sesión de fotos para nuestro carnet de bibloteca.
Mientras terminábamos de comer, y de forma repentina, a Sori le entró ceguera, Ale se nos quedó mudo y Alea manca. Y así, empezó el espectáculo de la tarde en la Presa de las Niñas...

En este jueguito de unidad teníamos que intentar construir con colchonetas, cuerdas, garrafas,etc. y además, con las limitaciones mencionadas de cada uno, una canoa (como buenos rovers) para intentar cruzar de un lado a otro de la presa.

Después de haber estado pensando la construcción propia de un buen ingeniero naútico, y de haberla llevado a cabo, tocó probarla. Bajo la antenda mirada de lobatos, troperos, escultas, scouters, gente que merodeaba por la zona, peces y plantas de la presa,... empezó la navegación por las frías aguas. En un principio, no se apostaba por nuestra embarcación, pero poco a poco, y a pesar de las limitaciones, de que las plantas nos atacaban, de las risas del camino,... ¡¡Llegamos al destino!! (Ya verán el vídeo...)
Una vez terminado nuestro bañito relajante, de cambiarnos y de conocer como funcionarán los proyectos del Clan en el 3º trimestre, empezamos a hacer una lluvia de ideas para ver que nuevo proyecto queríamos realizar. Al final, elegímos el de acudir a un Hospital Infantil y realizar durante un día actividades con los niños ingresados...

Ya por la noche y después de haber cenado, tuvimos un debate (en el cual también participaron Darzee, Chil y Akela) relacionado con las limitaciones, partiendo de las que padecíamos en el juego de por la tarde, y el propio Clan.
"Dices que bonito es caminar, dices que divertido será...". Con este "run run" en la cabeza se levantó mas de uno la mañana del lunes. Después de haber recogido todo el campamento, y habernos despedido de la Manada; el Clan y la U.E. Akorán comenzábamos a eso de las 11.00 h. nuestra ruta: Presa de las Niñas-Presa Salto del Perro-Tauro.
Después de haber completado el tramo de asfalto entre la Presa de las Niñas y la de Salto del Perro y de comprobar que el Sol nos cascaría durante todo el día, comenzamos el ascenso a la Montaña de Tauro. A priori, parecía que iba a ser una subida paulatina, pero después de llegar a un pequeño llano, de ver (y oir) que la tropa se encontraba a mitad de la montaña, afirmamos que la subida se pegaría, y dejamos que cada cual subiese a su ritmito por el camino, o por medio de la montaña...
Una vez en la cima, y después de haber visitado el Tagoror, de habernos tropezado con la tropa y localizada nuestra situación en el mapa, tocó descender hacia la Degollada de las Lapas por un sendero lleno de las lajas, de las que empezábamos a estar aburridos. En un principio, teníamos la sensación de que andábamos perdidos, pues llevábamos cerca de 2 horas descendiendo, pero en ningún momento encontrábamos algún indicio que nos certificase que íbamos, al menos, hacia el sur. Ya, después de un pequeño parón, encontramos una señal que nos dirigía a las Casas Altas de Tauro, y supusimos que era ese nuestro destino.
Sobre las 15.30 h. se paró a "comer" (lo ponemos entre comillas, pues sólo almorzaron los escultas, Sori y Ale; pues no había ni comida por parte del Clan, ni agua para cocinar los scouters). En ese momento, estábamos un poco impacientes y se respiraba nerviosismo en el ambiente, pues se veía el sur, pero aún muy lejos y, además, no estaba nada definido el sendero. Después de que Tha se perdiese para buscar camino, y de que Alea intentase buscar en el mapa dónde nos encontrábamos realmente, haciendo memoria del mapa geodésico, nos pusimos en marcha.
Al poco de estar en marcha, encontramos agua para refrescarnos y continuar "descendiendo" hacia Tauro. Poco a poco, y con el paso de las horas y de los kilómetros, comenzábamos a ver algo de civilización, hecho que nos tranquilizaba. Cansados de tanta laja, atacados por las gallinas, sin apenas agua,... empezábamos a divisar casas y, un poquito más cerca, lo que se suponía era Tauro.
Ya sobre las 19.30 y después de haber "mendigado" agua, de habernos caido, de habernos achicharrado con el Sol, de atravesar una zona de voladuras,... ¡¡llegamos a Tauro!! Ahora sólo quedaba esperar a que se nos viniese a buscar para ir hasta Maspalomas, en concreto, al apartamento de la hermana de Tha (Inés), en donde nos esperaba una ducha, el After Bite y, como no, poder comer...
Y ya para terminar, el domingo y con más de alguna agujeta o dolor, marcas del pateo, heridas de guerra,... fuimos a Playa del Inglés, donde aprovechamos el día para descansar, para ya, a media tarde, volver para Las Palmas...
... SIEMPRE A MÁS!!